El cliente
Marcin lleva 8 años entrenando. Empezó en un gimnasio de su ciudad, durante la pandemia se pasó a entrenar en casa y, cuando reabrieron los gimnasios… no volvió. Había descubierto que prefería entrenar solo: sin ruido, sin esperas y sin la música que pone otro. El único problema era que vivía en un piso y no tenía dónde poner el equipamiento.
Cuando hace dos años compró una casa con jardín en Pyrzyce, en el noroeste de Polonia, lo tuvo claro. La pregunta ya no era si montar un gimnasio, sino lo pequeño que podía ser sin dejar de funcionar.
La respuesta: 21 m² bastan, si están bien pensados.
El módulo: Gym Box 7×3
El Gym Box 7×3 es el más compacto de nuestros tamaños principales: 21 m² de planta, más que el salón de muchos pisos. La clave está en diseñar a partir del equipamiento y no de la arquitectura. Empezamos por la lista de ejercicios del cliente y elegimos aparatos que los cubran todos ocupando el mínimo espacio de suelo.
El módulo se apoyó sobre bloques de hormigón al fondo del jardín, junto al lindero trasero. La preparación del terreno fue mínima: retirar 8 m² de césped y colocar 6 bloques. Todo, en una jornada de trabajo.
El reto: un gimnasio completo en 21 m²
Hagamos números, sin maquillarlos. Un rack de fuerza estándar ocupa unos 1,5 m²; un banco, 0,7 m²; un mancuernero, 0,9 m²; una cinta de correr, 1,5 m². Son 4,6 m² de equipamiento. Si restas 2 m² de entrada y paso, quedan unos 14 m² libres para entrenar. Parece justo, pero para una persona que entrena sola es más que suficiente.
Las decisiones de diseño que lo hicieron posible:
Estación multifunción en lugar de máquinas sueltas. Un rack compacto con multipower sirve para sentadillas, press de banca, remo y ejercicios con polea. Un aparato en lugar de cuatro.
Banco regulable plegable. Plegado, ocupa 30 cm de fondo y se guarda de pie contra la pared. Se despliega en 20 segundos.
Barra de dominadas anclada a la pared. Fijada a la estructura del módulo a 210 cm de altura: más barata que una estructura independiente, no ocupa suelo y aguanta 200 kg.
Distribución lineal. Todo el equipamiento va a lo largo de una pared y el centro queda libre para kettlebell, estiramientos, burpees y trabajo de suelo.
Equipamiento
Estación multifunción con multipower y jaula:
- Multipower (guía Smith) para sentadillas y press de banca
- Polea alta (jalón al pecho) y polea baja (remo sentado)
- Barra de dominadas integrada
- Topes de seguridad para trabajar con barra sin nadie que te asista
Peso libre:
- Mancuernas hexagonales de goma: 4, 6, 8, 10, 12, 14, 16, 20, 24, 28 y 32 kg
- Kettlebells: 8, 12, 16, 20 y 24 kg
- Soporte de pared para el material, de solo 40 cm de fondo
Peso corporal y trabajo funcional:
- Barra de dominadas de pared
- Banco regulable plegable (0°/30°/45°/60°/90°)
- Esterilla EVA de 180 × 80 cm para el trabajo de suelo
Acabado:
- Suelo de goma negro de 15 mm en los 21 m²
- Espejo de 2,4 × 1,8 m junto a la estación multifunción
- Soporte de pared para tablet o móvil, a la altura de los ojos
- Gancho para la toalla y portabotellas en cada puesto
Instalaciones
El Gym Box sale de fábrica preparado para la conexión eléctrica. El primer día, Marcin ya tenía tendido el cable de 230 V / 16 A desde su garaje.
- Aire acondicionado split con bomba de calor: calienta en invierno (funciona incluso con –15 °C en el exterior) y refrigera en verano
- Iluminación LED con temperatura de color regulable: 3000 K para el calentamiento, 5000 K para las series de trabajo
- 3 enchufes de pared
- Ventilación mediante rejilla regulable con recuperación de calor
Si tu jardín también es pequeño
Mucha gente con un adosado o un pareado da por hecho que en su jardín no cabe un gimnasio contenedor. En muchos casos, sí cabe. Un módulo de 7 × 3 m necesita, contando el acceso, un espacio libre de unos 8 × 4 m, algo que entra en muchos jardines traseros más o menos rectangulares.
Eso sí: Marcin pudo colocarlo al fondo de su parcela, pegado al lindero. En España, que puedas hacer lo mismo depende de los retranqueos que marque el planeamiento de tu municipio (la distancia mínima a los linderos) y del trámite urbanístico que exija tu ayuntamiento. Lo comprobamos gratis, con los datos de tu parcela, antes de que firmes nada.
La inversión
El proyecto costó más o menos lo que un coche de gama alta bien equipado. Marcin nunca lo comparó con la cuota del gimnasio: con ese presupuesto, la comparación no tiene sentido. Lo que calculó fue otra cosa: cuánto valen tres entrenamientos a la semana durante los próximos 20 años sin desplazamientos, sin esperar a que quede libre la jaula y sin depender de horarios. Un gimnasio en el jardín es una inversión en calidad de vida para el día a día, no una forma de ahorrarse la cuota.