El cliente y la idea
Tomasz tiene 42 años. Lleva más de una década entrenando de forma constante: pesas, algo de CrossFit, carrera de vez en cuando. Durante años pagó la cuota de un gimnasio en la ciudad: 20 minutos de coche por trayecto, buscar aparcamiento y esperar a que se quedara libre la jaula de sentadillas los viernes por la tarde. Cuando compró una casa nueva con un jardín grande, decidió cerrar ese capítulo para siempre.
Los requisitos estaban claros: un gimnasio en el jardín, utilizable todo el año, estéticamente aceptable (su mujer tenía voto sobre lo que se pone en el jardín), capaz de albergar un equipo completo de fuerza y cardio, y listo en semanas — no en meses.
¿Por qué un módulo y no una reforma?
Dos razones.
La primera: rapidez. Reformar el garaje o levantar una construcción de obra habría significado proyecto de arquitecto, constructora, trámites y meses de espera. En este caso, en Polonia, el módulo se tramitó como construcción temporal de hasta 35 m², un trámite de comunicación que gestionamos nosotros.
En España los requisitos urbanísticos dependen del ayuntamiento y del PGOU de cada municipio: en unos basta una declaración responsable y en otros hace falta licencia de obra. No prometemos que no haga falta permiso — lo comprobamos contigo antes de firmar, con los datos concretos de tu parcela.
La segunda razón: la calidad del aislamiento. El Gym Box está fabricado específicamente para uso exterior durante todo el año — 100 mm de aislamiento en paredes, 80 mm en suelo y 120 mm en cubierta. Compáralo con un garaje sin calefacción en enero, donde la temperatura baja habitualmente de 5 °C.
Ubicación y cimentación
El módulo — 10 × 3 m, 30 m² — se colocó junto al lindero trasero del jardín. El terreno era llano y no requirió movimiento de tierras. Se apoyó sobre una losa de hormigón prefabricada. La entrega y la colocación ocuparon una jornada de trabajo.
Instalaciones
Lo único que conecta el módulo con la casa es un cable de 230 V / 32 A enterrado a 60 cm de profundidad. Todo lo demás va dentro del módulo:
- Aire acondicionado split inverter de 2,5 kW — calienta en invierno (operativo hasta –15 °C) y refrigera en verano. Silencioso y eficiente.
- Suelo radiante eléctrico — junto con el split, da confort térmico durante todo el año. Se agradece especialmente en el trabajo de suelo con esterilla cuando hace frío.
- Panel radiante de techo — calefacción de apoyo para los días de frío extremo.
- Iluminación LED 3000 K — luz cálida y funcional, regulable en 3 zonas.
- 4 tomas de corriente + toma USB — para el equipamiento de cardio, el móvil y el altavoz.
- Ventilación de doble flujo con recuperación de calor — renueva el aire sin perder el calor durante las series duras.
Equipamiento de entrenamiento
Tomasz sabía lo que quería. Llegó con la lista hecha.
Zona de fuerza:
- Jaula multifunción con poleas alta y baja y barra de dominadas
- Barra olímpica de 20 kg + discos hasta 250 kg
- Mancuernas hexagonales de goma de 5 a 30 kg, de 2 en 2 kg, sobre soporte metálico
- Banco regulable FID
Zona de cardio:
- Cinta de correr motorizada con amortiguación (modelo comercial, motor de 2,5 CV)
- Bicicleta estática con resistencia regulable
Acabado:
- Suelo de goma en rollo de 20 mm, gris
- Espejo de 3 × 2 m en la pared frontal
- Altavoz de pared con Bluetooth
- Perchas y toallero
Estética: la prueba del visto bueno
El módulo se acabó en antracita RAL 7016, a juego con la valla de la parcela y con el revoco moderno de la casa. Cubierta con lámina EPDM. La mujer de Tomasz tenía sus reservas al principio; después del montaje admitió que «de verdad parece parte del jardín», y no un contenedor aparcado en el césped.
La elección del color forma parte del proceso estándar: facilitamos cartas RAL y podemos igualar el tono a construcciones existentes, vallas o revestimientos.
Plazo de entrega
6 semanas desde la firma del contrato: 3 semanas de fabricación del módulo, 1 semana de entrega y colocación, 2 semanas de instalaciones y montaje del equipamiento. Para un Gym Box estándar el plazo hoy es de 8 a 12 semanas desde la firma hasta el primer entrenamiento.
Esto es lo que diferencia al módulo de una obra: no depende del tiempo, no hay que coordinar gremios y el cliente no asume la dirección de obra. El módulo llega construido, se apoya en la cimentación y entran los instaladores.